Gracias, ingenieros: la tragedia pudo ser peor
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Por Mauricio Restrepo Gutiérrez - opinion@elcolombiano.com.co
Hay profesiones cuyo éxito se reconoce por lo que producen y otras cuya excelencia consiste, casi siempre, en impedir que algo ocurra. La ingeniería civil pertenece a estas últimas. Durante años, los cálculos estructurales son un guardián que permanece invisible, sosteniendo cada rincón de la edificación hasta que, una mañana cualquiera, la tierra obliga a demostrar para qué fueron concebidos.
Eso ocurrió el pasado 10 de agosto, cuando el terremoto más fuerte registrado en Colombia en lo que va del siglo, de magnitud 7,4, sacudió buena parte del occidente del país. Después de las primeras inspecciones, la Sociedad Colombiana de Ingenieros calificó como “satisfactorio” el comportamiento general de las construcciones formales. La palabra parece sobria en medio de la destrucción, pero describe bien una........
