¿Qué significa ser un hombre?
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Por Javier Mejía Cubillos - mejiaj@stanford.edu
If— (Si...), de Rudyard Kipling, es quizá el poema más conocido de la lengua inglesa. Es, de cierta forma, un decálogo de la moral victoriana. Tras enumerar una larga lista de consejos a quien parece ser su hijo—conservar la serenidad en la crisis, actuar con integridad cuando otros engañan, mantener la humildad frente al éxito y la dignidad frente al fracaso, arriesgar sin temer a la pérdida, reconstruir lo destruido sin lamentarse y perseverar aun cuando solo la voluntad sostenga el camino—el poema culmina con una promesa:
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella, y —lo que es más—: ¡serás un Hombre, hijo mío!
Para Kipling, ser hombre no era un atributo físico ni, mucho menos, una condición natural; era un ideal moral. Un estado al que se llegaba mediante el cultivo del carácter.
Esa concepción del “hombre de verdad” fue, por milenios, uno de los pilares de la cultura occidental. Ya aparecía en el folclore del Mediterráneo antiguo. La Odisea, por ejemplo, no es solo la historia de alguien que regresa a su hogar; es, sobre todo, el relato de un hombre que aprende a gobernarse a sí mismo, a resistir las tentaciones y a sacrificar deseos inmediatos para cumplir responsabilidades superiores. En la tradición romana la idea resulta aún más explícita. La pietas—el cumplimiento del deber hacia los dioses, la familia y la patria—constituía uno de los fundamentos del ethos romano, y........
