Los tecnofeudalistas apuntan a América Latina
¿Qué tienen en común la inteligencia militar que llevó a la muerte a Osama Bin Laden; el software de análisis de datos del equipo Ferrari de Fórmula 1; el diseño de los aviones del gigante Airbus; el sistema de rastreo y seguimiento de presuntos inmigrantes ilegales por el ICE; los sensores inteligentes de las fábricas de Panasonic, y los drones letales que Estados Unidos ha desplegado en Medio Oriente? Detrás de toda esta tecnología está Palantir, la empresa que se ha convertido en una de las principales contratistas del Pentágono y de la CIA bajo la administración de Donald Trump.
Y no es casualidad. Uno de sus fundadores, el magnate Peter Thiel, fue en 2016 un financista clave de la primera campaña presidencial del republicano. Ahora, Palantir es el “cerebro” en seguridad e inteligencia militar de la ofensiva que ha desplegado el gobierno de Estados Unidos contra sus enemigos internos y externos. Sus resultados se han visto tanto en Venezuela como en las aguas del Caribe, en Irán y en otros sitios donde los intereses de Washington están en juego.
Pero los tentáculos de Thiel van mucho más allá. Hace poco llegó a Buenos Aires, donde se compró una mansión de 12 millones de dólares y se reunió con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada, encuentro del que se conocieron pocos detalles. Solo trascendió que hablaron de posibles acuerdos entre el gobierno argentino y el empresario en torno a tecnologías de vigilancia y seguridad, además de inversiones energéticas.
TUITER https://x.com/observadorar/status/2047412695826075831?s=20
No se trata de la primera huella de Thiel en América Latina. Como publicó CONNECTAS, Palantir ya está en tratativas con la Aduana de Ecuador para integrar su software de análisis de datos para la vigilancia masiva en las fronteras del país. Además el empresario, nacido en Alemania, es uno de los inversionistas de Próspera, un enclave para millonarios en la costa de Honduras que pretende ser la “ciudad startup” más desarrollada del mundo. Una avanzada de Silicon Valley en Centroamérica que incluye a El Salvador, donde Nayib Bukele ha decidido ceder la gestión de la salud pública del país a la IA de Google.
Thiel ha consolidado un imperio empresarial basado en su visión para los negocios (fundó Pay Pal e invirtió en la primera versión de Facebook) y en su particular ideología, que combina catolicismo, libertarianismo y militarismo en partes iguales. Eso, más declaraciones polémicas como las del Anticristo, lo han convertido para una parte de la sociedad en una especie de supervillano, aún más que su ex socio y compañero de andanzas........
