Elecciones entre el cáncer y el sida; lo que me da la gana
Hay, en consecuencia, varios modos de hablar correctamente, así como hay -aun dentro de la misma cultura- varios modos de vestir correctamente según el clima, la hora o la ocasión.
Martha Hildebrandt
Se suponía que las elecciones eran el día en que los ciudadanos peruanos, si nos es mucho decir, expresaban su voluntad cada cinco años. La democracia era una realidad tan real como Raymond Manco (mi futbolista preferido) por lo menos en ese maravilloso e increíble día, hasta los próximos cinco años, (salvo golpe o auto golpe, civil o militar, o un mixto made in Perou). Pero esos fueron los bellos y dulces días. (Te acordás hermano qué tiempos aquellos, eran otros tiempos que no volverán…)
Pero en los últimos tiempos peruanos ya no expresamos nuestra voluntad política ni ejercemos plenamente el derecho a elegir y ser elegidos. Ahora votamos por quien no vamos a votar, por quien no queremos votar ¡joder! A nuestro derecho político constitucional le ha ocurrido exactamente lo mismo que a los sueldos de los asesores del Congreso: nos han mochado el sacro derecho a elegir al candidato de nuestra preferencia. ¿Pero por........
