“La cercanía y el cariño de la gente han sido lo más bonito de mi sacerdocio”
“La cercanía y el cariño de la gente han sido lo más bonito de mi sacerdocio”
Julio Alonso, sacerdote diocesano que ha ejercido su ministerio en Ayllón, Coca y Segovia capital
Julio Alonso frente a la parroquia de Santo Tomás / HÉCTOR CRIADO
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Después de más de medio siglo de ministerio sacerdotal y 31 años al frente de la parroquia de Santo Tomás, Julio Alonso ha celebrado su última misa como párroco. A sus 82 años, asegura que ha llegado el momento de dar un paso a un lado porque “la salud ya no es como hace años”, aunque deja claro que nunca dejará de ser sacerdote. En esta entrevista repasa una vida dedicada a la Iglesia, recuerda con emoción sus años en Ayllón, Coca y Segovia, reflexiona sobre la evolución de la sociedad y de la fe, y reivindica el trabajo silencioso que realizan las parroquias junto a los más vulnerables.
— ¿Cuándo ha sido su último día como párroco? — El día 3 de julio celebré mi última misa en la párroquia de Santo Tomás.
— ¿Cómo sintió que había llegado el momento de jubilarse? — La vida tiene sus límites. Tengo 82 años y le pedí al obispo que me dejara tomar un descanso como párroco de Santo Tomás. La salud ya no es como hace años, se va resquebrajando y hay que estar en plena ebullición para poder seguir trabajando en una parroquia como esta, donde hay que rendir al cien por cien.
— ¿Recuerda cuándo sintió por primera vez la llamada al sacerdocio? — Fui monaguillo en mi parroquia desde los ocho años. Había un seminarista un poco mayor y, como a mí me gustaba ser cura, se lo dije a mis padres, quienes me respondieron: “Adelante”. Así que a los once años entré en el Seminario de Segovia. Aquel año entramos 52 chavales.
Allí estuvimos doce años........
