El 38% de los segovianos marcaron la ‘X’ de la Iglesia en su declaración
El 38% de los segovianos marcaron la ‘X’ de la Iglesia en su declaración
El obispo Jesús Vidal ha visitado la FES para animar a los contribuyentes a colaborar con este gesto en ayuda a colectivos vulnerables
El presidente de la FES, Andrés Ortega y el obispo Jesús Vidal durante el encuentro./HÉCTOR CRIADO
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La campaña de la renta ha servido de marco para un encuentro sin precedente entre la diócesis de Segovia y representantes del tejido empresarial de la provincia, con el objetivo de sensibilizar sobre la importancia de marcar la casilla 105 en la declaración. Una decisión que, sin coste para el contribuyente, tiene un impacto directo en el tejido social y patrimonial de la provincia.
El acto celebrado en la sede de la Federación Empresarial Segoviana (FES) y dirigido por su presidente, Andrés Ortega, reunió a una representación de todos los sectores de actividad de la provincia, junto al obispo de la Diócesis de Segovia, Jesús Vidal, para abordar “lo que ahora toca”, en referencia a una campaña que cada año cobra mayor relevancia. Durante su primera visita, Vidal aprovechó para celebrar una ceremonia institucional.
El prelado señaló que, en una provincia como Segovia “tan pequeña, pero con muchísimo patrimonio que hay que mantener, restaurar y sostener”, esta decisión adquiere un peso especial. A ello se suma la importante labor social que lleva a cabo la Iglesia con los sectores de la sociedad más desfavorecidos, tanto de forma directa como a través de otras entidades donde destaca Cáritas.
Vidal destacó que actualmente, “en Segovia un 38% de los contribuyentes ya la están marcando”, una cifra significativa pero que todavía cuenta con margen de crecimiento. “Lo que queremos es animar y ver si somos capaces de superar ese 40% que va a ser muy importante”, subrayó durante el encuentro. En caso de conseguir su objetivo, la provincia alcanzaría a la media de Castilla y León, donde actualmente el 40,34% de los contribuyentes (560.310 personas) colabora con la Iglesia en su declaración. La Comunidad Autónoma se sitúa así como la quinta de España con mas ‘X’ a favor de la Iglesia en una lista que encabeza Andalucía.
Transparencia y sostenibilidad
El obispo destacó también la importancia de este tipo de iniciativas para acercar la actividad de la Iglesia a la sociedad, ya que “nos permite comunicar la labor que lleva a cabo y hacer un ejercicio de transparencia”. “Mostrar cuáles son nuestras fuentes de ingresos y cómo gastamos ese dinero es importante porque genera confianza”, añadió.
En este sentido, la diócesis presentó los datos económicos del ejercicio 2024, que reflejan una gestión equilibrada: 10,69 millones de euros de ingresos y la misma cantidad en gastos, sin superávit ni déficit. Las principales fuentes de financiación evidencian el peso del compromiso ciudadano. Las aportaciones directas de los fieles representan el 35,3% del total, mientras que la asignación tributaria del IRPF supone el 26,32%. Entre ambas suman más del 61% de los ingresos. El resto procede de ingresos vinculados al patrimonio (24,16%), otros ingresos corrientes (10,03%), ingresos financieros (3,04%) e ingresos extraordinarios (1,15%).
“La Iglesia vive de la gratuidad de las personas que comparten sus bienes”, recordó Vidal, subrayando que estos recursos permiten sostener tanto la actividad pastoral como el mantenimiento del patrimonio eclesiástico en la provincia. En cuanto a los gastos, el mayor capítulo corresponde a la conservación de edificios y funcionamiento, con un 37,33% del presupuesto, lo que refleja el elevado coste de mantenimiento de iglesias, parroquias y bienes históricos. Los gastos de personal, tanto eclesiástico como seglar, suponen en conjunto alrededor del 35%, mientras que las acciones pastorales y asistenciales representan el 10,3%.
Con todo esto, uno de los mensajes centrales del encuentro fue aclarar el funcionamiento de la asignación tributaria. “La Iglesia no recibe directamente nada de las instituciones públicas”, explicó Vidal, salvo subvenciones puntuales para el patrimonio que representan “una pequeña parte” del total invertido. Por ello, insistió en que marcar la casilla “no les cuesta nada, no supone más impuestos ni supone más gasto” a los contribuyentes, sino que permite decidir el destino de una parte de los impuestos ya abonados. Asimismo, animó también a marcar la casilla de otros fines sociales, cuyos recursos pueden canalizarse hacia programas como los de Cáritas y otras entidades dentro del territorio.
El papel de los empresarios
El encuentro sirvió también para reforzar el diálogo entre la Iglesia y el mundo empresarial. El obispo recordó sus años como estudiante de empresariales antes de hacerse sacerdote y subrayó que “no se entendería una sociedad sin empresarios, sin emprendedores que pusieran en juego sus propios bienes, su tiempo”, destacando su papel en la generación de empleo, actividad económica y cohesión social.
En este sentido, calificó a los empresarios como “un factor fundamental” para el desarrollo de la provincia y defendió la necesidad de mantener un diálogo estable entre ambas realidades, como parte de una misma dimensión social. Además, reconoció su cercanía personal a este ámbito, al señalar que procede de una familia de empresarios y conoce “las noches que pasan sin dormir” o la presión que se lleva a sentir “cuando la empresa está en crisis”.
El obispo también valoró el balance de la Semana Santa de este año, que calificó como “muy bueno” después de que el año anterior la celebración se viese marcada por la lluvia. En esta ocasión, todas las procesiones pudieron celebrarse, lo que consideró “una grandísima alegría”. Destacó además la alta participación ciudadana, con “más de 2.000 segovianos” en la procesión del Viernes Santo, lo que refleja el arraigo social y cultural de estas celebraciones en la provincia.
Vidal también tuvo unas palabras para valorar la actualidad internacional por las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump sobre el Papa León XIV. El obispo evitó entrar en valoraciones políticas, recordando que “la misión de la Iglesia es anunciar el Evangelio y trabajar por la paz”. También reiteró que el Papa está llamado a ser un promotor de la paz y recordó que “la guerra siempre es una derrota, porque al final pierden los más pobres”, insistiendo en la necesidad de reducir la violencia y fomentar el diálogo. Respecto al Pontífice, Jesús Vidal también habló de la próxima visita que efectuará a España en junio. Según explicó, la diócesis de Segovia ya trabaja de cara a la misma, aunque la agenda aun no está cerrada por completo y se prevén encuentros en distintas ciudades del país.
Desde la diócesis se están organizando la participación de los fieles, especialmente de los jóvenes, facilitando desplazamientos para quienes deseen asistir. El propio obispo confirmó su intención de participar, representando a la diócesis en los encuentros previstos. El encuentro deja una idea central: la casilla 105 no es solo un gesto fiscal, sino una herramienta con impacto directo en la vida social, cultural y patrimonial de la provincia. En un territorio donde el mantenimiento del patrimonio, la acción social y la cohesión territorial requieren recursos constantes, la implicación ciudadana se convierte en un elemento clave para sostener esta labor.
