“La Hispanidad es católica, no necesariamente en el sentido religioso, sino en su manera de estar en el mundo, ante los demás hombres”
“La Hispanidad es católica, no necesariamente en el sentido religioso, sino en su manera de estar en el mundo, ante los demás hombres”
Atilana Guerrero, doctora en Filosofía
Atilana Guerrero. Fotografía de Marina Arcos.
“Bajo Carlos II se sentaron las bases de la recuperación económica mediante la estabilización monetaria y la reducción de la deuda pública”
“El conservadurismo es seguramente la corriente menos ideológica, la más pragmática y analítica”
“Mi mayor satisfacción era ser pionero en un tema, escribir sobre lo que nadie había escrito antes”
Es usted licenciada en Filosofía por la UCM y doctora en Filosofía por la Universidad de Oviedo. Funcionaria de carrera del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria desde diciembre de 1999, en la actualidad es profesora de Filosofía en un Instituto de Madrid e investigadora asociada de la Fundación Gustavo Bueno. También fue profesora de filosofía en la Universidad de Extremadura. Es autora del libro Pedro Sánchez de Acre, un ortodoxo español (2018) y de diversos artículos en revistas especializadas. Y recientemente ha publicado “La Huella hispánica en los Estados Unidos”. Díganos:
—¿Por qué este libro ahora?
—La respuesta más directa a su pregunta es que en este año de 2026, concretamente el 4 de julio, se conmemora la Declaración de Independencia de Estados Unidos respecto de Inglaterra. Es sin duda una efeméride que merece celebrarse desde el ámbito de la Hispanidad. La nación hispana, como nación étnica o histórica, no política, es actualmente por primera vez la primera minoría de ese país, además de que en aquel entonces Inglaterra era nuestro principal enemigo. Pocos españoles saben que nosotros tuvimos un papel determinante en aquella independencia y que colaboramos con un papel mucho más decisivo que el de Francia, entonces nuestra aliada. Y no por las tropas o el dinero, sino por lo más evidente y que siempre se olvida: el territorio. Nosotros ya estábamos allí y preferimos cambiar de vecinos: mejor estadounidenses que ingleses. Pero si le soy sincera, lo escribo ahora gracias a mi editor de Sekotia, Humberto Pérez-Tomé, quien me escuchó en los I Encuentros Forjados y me animó a escribir sobre el tema. Ya llevaba mucho tiempo leyendo esporádicamente sobre ello. Siempre me había llamado la atención que hubiera extranjeros amantes de España que tuvieran que venir a contarnos nuestra historia. Creo que el primero que leí en serio fue Gerald Brenan. Su historia de la Guerra civil española, “El laberinto español”. Y he de decir que Tom Burns Marañón, otro hispanista querido, me ayudó a rebajar el entusiasmo inicial de ese romanticismo del inglés. Finalmente me decanté por los Estados Unidos frente a Inglaterra. Y en buena medida por Gustavo Bueno, como casi todo. O sea, que la cosa no es de ahora.
—¿Cómo se vincula al resto de su obra?
—Mi “obra” es mucho decir, pero agradezco la pregunta porque puede parecer que desde mi primer libro sobre Pedro Sánchez de Acre -apodado entre mis amigos como “Pedro Sánchez, el bueno”-, un humanista del siglo XVI, he cambiado drásticamente de tema, cuando no es así. La vinculación es muy fácil de entender: se trata de ver cómo esa filosofía católica de la que tratan los libros de Pedro Sánchez, el bueno, se extendió por toda América a lo........
