Música, imagen, sonido. Oscyl
Música, imagen, sonido. Oscyl
‘Al Siervo bueno y fiel’
LA FELICIDAD DEL INQUILINO QUE SEA LA DEL PROPIETARIO
Uno se pregunta qué hubiera sido del cinematógrafo de no haber sido socorrido por la música y posteriormente por el sonido. Porque si los primeros espectadores se sobresaltaron cuando sobre la pantalla de Salon Indien du Grand Café, Place de l’Opéra de París veían cómo el tren se abalanzaba sobre ellos, aunque fuese una simple imagen, una irrealidad, imagínese ese simple acto de haber sido acompañado por música, seguro que su fuerza expresiva hubiera tenido más impacto del que tuvo, de ahí que luego los hermanos Lumìère contratasen a un pianista para acompañar las proyecciones y así el silencio visual ganaba emoción, carga psicológica, a la par que espectacularidad.........
