menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Heridas

38 0
12.04.2026

Es frecuente pensar que somos aceptados o queridos por los demás por nuestros atributos y perfecciones. Valoramos a una persona porque es guapa, porque es joven o fuerte, porque es inteligente o porque tiene una gran tenacidad. Si tenemos que elegir personas para un equipo buscaríamos a los mejores, a los más perfectos

Salvadores (solidarios), mediocres y miserables

Nos han secuestrado al Cristo entronizado

Es frecuente pensar que somos aceptados o queridos por los demás por nuestros atributos y perfecciones. Valoramos a una persona porque es guapa, porque es joven o fuerte, porque es inteligente o porque tiene una gran tenacidad. Si tenemos que elegir personas para un equipo buscaríamos a los mejores, a los más perfectos. En un proceso de selección, mostrar una debilidad es estar casi seguros de que no seremos elegidos. Y tal vez en el mundo sea así. Pero Jesucristo no siguió esta regla. No eligió a personas perfectas.

Es común que los evangelios nos muestren las debilidades de los apóstoles. Pedro es presentado como tozudo, engreído o impulsivo. Juan y Santiago, conocidos como los Hijos del Trueno, aparecen en alguna ocasión como........

© El Adelantado