EL PRECIO DE LA RED
Uno en Cristo, unidos en la misión
Sombras y luces sobre Ortigosa de Pestaño
El título de este artículo hace referencia a las redes sociales. En concreto, Facebook. Yo solo tengo wasshap (o como demonios se escriba), pero oigo decir que Facebook ha perdido ya su capacidad de influencia y que ahora son los chinos los que se están imponiendo a base de necedades y banalidades en una red llamada Tik-Tok (o como se escriba), que convierte en adolescentes a los propios adultos. Este comentario surge de una película basada en hechos reales dirigida por Aaron Sorkin, que, por suerte, tenemos en la cartelera de Segovia. “El precio de la red” es un título que tiene un doble sentido. Por una parte es el precio que estamos dispuestos a pagar a nivel moral por el libre mercado de las redes sociales. Por otra, los beneficios económicos que los dirigentes de dichas redes esperan conseguir permitiendo que a través de ellas se expandan mensajes extremistas, mentiras, información sin contrastar y otras lindezas. En un momento determinado de la película, los ejecutivos calculan que si utilizasen controles de verificación se podría perder un 1% de usuarios, que no parece mucho. Sin embargo, Zuckerberg, el creador y dirigente de Facebook, un tipo frío y despiadado, dice que eso son 30 millones de personas y que no pueden perderlos porque suponen un buen puñado de dólares. La película........
