La festividad del Corpus Christi
La festividad del Corpus Christi
El Papa Urbano IV, por Cristofano dell’Altissimo.
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El libro de texto en la batalla contra el analfabetismo (V)
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El Corpus Christi es una de las festividades más importantes de la Iglesia Católica. En España existe el dicho popular: tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión, lo que da idea del arraigo de esta fiesta en la que honramos a Jesucristo, presente bajo las apariencias del pan y del vino, acontecimiento que se produce en la transubstanciación, momento en que el sacerdote, durante la Consagración en la Misa, dice las palabras que el mismo Cristo pronunció sobre el pan y el vino: “Este es mi Cuerpo, esta es mi Sangre. Haced esto en memoria Mía”.
Tradicionalmente, esta festividad se celebra sesenta días después del Domingo de Resurrección y el jueves después del domingo de la Santísima Trinidad, en coincidencia con el día de la semana en que se celebró la Última Cena. Sin embargo, en muchas diócesis, como la de Segovia, ha pasado al domingo siguiente, con la finalidad de aumentar la participación de fieles en las misas de ese día.
La celebración culmina con una solemne procesión por las calles y plazas de las ciudades, en la que la Hostia consagrada se porta en una custodia protegida por un vidrio transparente que la deja ver. Es acompañada por los fieles con cánticos y rezos como muestra de amor y agradecimiento al Señor, presente en la Eucaristía.
1. Origen de la fiesta
El milagro de Bolsena (Italia), en el siglo XIII, fue el origen de la Fiesta del Corpus Christi. Las modernas investigaciones históricas confirman los más antiguos testimonios acerca del milagro sucedido en el verano de 1264. Un sacerdote de Bohemia, Pedro de Praga, albergaba dudas sobre la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Su escepticismo lo llevó a realizar una peregrinación a Roma para pedir la gracia de la fe a través de la intercesión de San Pedro. Para ello, se dirigió a Italia con el fin de obtener una audiencia con el Papa Urbano IV.
Después de haber sido recibido por el Papa, emprendió el camino de regreso hacia Bohemia, pero en el camino se detuvo en Bolsena, donde celebró la Misa en la basílica de Santa Cristina, en la que tuvo lugar un acontecimiento extraordinario. En el momento de la consagración, mientras pronunciaba las palabras que permiten la transubstanciación, la hostia consagrada comenzó a sangrar, manchando el corporal, la tela que se utiliza para cubrir el cáliz. Gracias a este milagro, el Señor fortificó la fe de Pedro de Praga y de todos los fieles que asistieron a la Misa.
La noticia del milagro se difundió inmediatamente, y tanto el Papa como Santo Tomás de Aquino pudieron verificarlo. Urbano IV no sólo aprobó su autenticidad, sino que también decidió que el Santísimo Cuerpo del Señor fuese adorado a través de una fiesta particular y exclusiva. A través de la bula Transiturus de Hoc Mundo ad Patrem, el........
