El beso de Begoña y Pedro
Nadie puede decir que los socialistas no estén dándolo todo, aunque en orden inverso. Hay cierta imprevisión y nervios, aunque Pedro nunca cierra los ojos, ni siquiera en el intercambio de fluidos.
Me cuentan que anda ofuscado, y que mira alrededor de su sanedrín, para maldecir a quienes le convencieron para convocar elecciones.
Aun así, los socialistas siguen el manual de estilo. Primero, colocas a tu consorte y solo después llega el beso, como ayer nuestro Presidente.
Otro ejemplo es el cabeza de........
