La política, incompatible con la vida… de las mujeres
Cristina Vallejo
20/09/2026 a las 00:26h.Las señales de retroceso llegan de todos los frentes. O las muestras de que se ha tirado definitivamente la toalla. La ultimísima ola feminista no ... venía únicamente a pelear por la igualdad entre hombres y mujeres. Aspiraba a cambiar el orden de prioridades de la sociedad y a que el trabajo, cualquier trabajo, fuera compatible con la vida, sin la necesidad de malabares como las jornadas parciales o reducidas que terminan condenando a las mujeres (son ellas las que muy mayoritariamente optan por estas modalidades laborales) a ocupar un lugar subalterno en el mercado laboral y también como proveedoras del hogar.
Las labores de reproducción, en las que se enmarcan no sólo la de traer chiquillos al mundo, sino en general las de cuidados de pequeños, mayores y de toda la familia, la logística de los hogares, en definitiva, tareas tradicionalmente atribuidas a las mujeres, habrían de convertirse en responsabilidades colectivas y compartidas. Ése era (¿sigue siendo?) el objetivo. Y ello exigía también una transformación del mundo del trabajo, para que éste fuera compatible con que todas (y todos) los empleados pudieran trabajar y tener una vida, la que escogieran, en términos de igualdad; que el trabajo ocupara un lugar que dejara espacio para resolver lo cotidiano. A eso, a lo cotidiano, se le da menos valor, porque lo resuelven las mujeres. Con la implicación de los varones, se revalorizaría y lo que se hace dentro de casa y lo que se hace fuera tenderían a converger en su consideración........
