Plata para las Farc, plomo para las víctimas
Durante años se nos pidió creer. Creer que la paz llegaría sola, que la impunidad era el precio inevitable y que el gasto público, aunque desbordado, valía la pena.
Hoy ya no hablamos de relatos ni de emociones. Hablamos de cifras oficiales. La Contraloría General de la República confirmó que, de los 107 billones de pesos invertidos por el Estado colombiano en la implementación del Acuerdo de Paz, solo el 17% muestra resultados medibles y verificables.
El resto se diluye en una zona gris que el propio Estado no ha sabido explicar con claridad.
Eso significa que ocho de cada diez pesos destinados a la llamada paz no pueden demostrar impacto real sobre la vida de los colombianos, sobre la seguridad de los territorios ni sobre la reparación efectiva de las víctimas.
No es una lectura ideológica. Es un hallazgo fiscal. Y en cualquier democracia responsable, un dato así debería generar responsabilidades políticas inmediatas.
Mientras el........
