Cali necesita reconstruirse por dentro
Cali necesita reconstruirse por dentro
En la madrugada del jueves 24 de septiembre, Cali vivió una escena que, por sí sola, revela la magnitud del momento histórico que atravesamos: el presidente Abelardo de la Espriella, la gobernadora y el alcalde Alejandro Eder recorrieron El Calvario, uno de los sectores con mayor presencia de actores delictivos en la ciudad.
No es común ver a los tres niveles de poder caminando juntos por el corazón del deterioro urbano.
Fue un gesto político fuerte, necesario y simbólico.
Pero Cali necesita mucho más que símbolos. Necesita reconstruirse por dentro.
Porque la crisis de seguridad y civismo que hoy vivimos viene de un proceso de años, acumulado y profundo, que se aceleró con la pandemia y se desbordó con el estallido social y tiene un desafío adicional después del terremoto.
Desde entonces, Cali no ha logrado recomponer su tejido social ni reconstruir la confianza entre ciudadanía e institucionalidad.
La ciudad quedó atrapada entre la nostalgia de lo que fue y la resignación frente a lo que es.
El Calvario es el espejo de esa realidad. Un territorio donde la presencia de actores........
