Aprender de los viejos… y de los jóvenes
Aprender de los viejos… y de los jóvenes
Jaime Alberto Leal Afanador - Rector UNAD
Cuando los mayores desestiman las capacidades y habilidades de los jóvenes, solo porque son jóvenes, incurren en el mismo, o más grave error, de los jóvenes que subestiman y menosprecian las opiniones y acciones de los mayores, viejos, ancianos o como quieran llamárseles, únicamente porque, dicen, el mundo ya no es de ellos, están de salida y sus achaques no les permiten ser lúcidos.
Desconocen que la convivencia entre jóvenes y personas de edad madura es una maravillosa oportunidad de crecimiento de ambos a partir de sus potencialidades, más allá de sus limitaciones.
La juventud empuja el mundo hacia adelante;
la vejez evita que se desborde.
Hay una realidad inmutable: la mayoría de los jóvenes están destinados a ser viejos, y todos los mayores fueron jóvenes.
Es normal que en la juventud haya inexperiencia e imprudencia (no medición de consecuencias, temeridad y, a veces, aventuras al extremo de rozar peligrosamente los principios).
Ser joven se asimila con pensar que hay muchos años,........
