La cocina de mi tataraputa
La cocina de mi tataraputa
Gustavo Álvarez Gardeazábal
Lo que se hereda no se hurta y muchas de nuestras actitudes frente a la vida vienen con nuestros genes.
Fui educado en un hogar machista donde los hombres en la cocina olíamos a rila de gallina, pero cuando monté mi primer apartamento en el edificio Wolff en Medellín y me enfrenté a la cocina, me di cuenta que no solo me gustaba, sino que tenía habilidad y algo que no se aprende en libros: sazón.
Para rellenar mi ignorancia me fui a La Librería........
