La cara oculta
Siempre me fascinó el concepto de la relatividad. La coyuntura dispar desde la que somos capaces de percibir e interpretar el tiempo y su misteriosa consecuencia. Sabemos que, al mirar el cielo, contemplamos estrellas que dejaron de existir hace millones de años, siendo probable que desde alguna lejana galaxia la contemplación de los cuerpos celestes apenas dé noticia de la presencia de nuestro planeta, con todo lo que, sin embargo, presume de mostrar en excelentes ediciones con fotografías a color el vendedor de enciclopedias. Apenas adentrar la mente por las cábalas del pensamiento relativista, supone aceptar un precipicio emocional que prende la mecha de las grandes preguntas de la existencia humana. Podemos despegar en un avión desde Budapest envueltos en la euforia por el derrocamiento, a través de las urnas, del régimen oscuro, autócrata y ultra de Orbán, que durante dieciséis años ha esquilmado los derechos y libertades del pueblo húngaro y aterrizar apenas tres horas después en Madrid,........
