Nostalgia del Papa
La marcha del Papa, después de casi una semana en España, ha dejado un vacío sentimental porque ya no hay brillo en las palabras ni espiritualidad en las aceras. El sábado seis de junio, en varias plazas céntricas de Madrid, había grupos de jóvenes llegados desde lejos, cansados pero alegres, aferrados a una botella de agua bajo un fuerte calor de verano aún en primavera, en espera de la vigilia de aquella noche en la Plaza de Lima. Asistió un millón y medio de personas. Porque León XIV se ha erigido en muy poco tiempo en un líder de referencia. Frente a la oscura alucinación de dominio planetario de Donald Trump, que considera las bombas como único método de negociación, y la avidez monetaria de Elon Musk, primer billonario del mundo, el Santo Padre alza su voz. “En el seguimiento de Jesús, la subida a Dios pasa por el abajamiento y la entrega a los hermanos y........
