Sillas bajo las estrellas
Recuerdo en mi infancia, en las calurosas noches de verano, aquella frase, tras la cena, de vamos a “tomar el fresco”. Esta expresión, de la costumbre tan arraigada en muchos pueblos de Jaén y Andalucía, de sacar las sillas a la calle, no solo era un remedio doméstico para aliviar el calor del verano, era una forma de buena vecindad y de convivencia. Además de la información de lo ocurrido a lo largo del día, incluidos los cotilleos, también se hablaba de otros asuntos triviales o importantes... Además, los vecinos........
