Boys, boys, boys
La peluquería a la que acudía mi madre era la primera habitación a la izquierda de un piso. Un piso gemelo al nuestro —con tres habitaciones más, salón y cocina— en el que vivía Manoli, la peluquera, con su marido y sus dos hijos. No había muchas revistas para hacer más llevadera la espera de la clientela: algunos ejemplares de Pronto y Lecturas, desfasados y deslucidos, en los que ya salía Isabel Preysler —quiero recordar que, por entonces, con Miguel Boyer—. Isabel Preysler y Victoria Abril o Carmen Maura, y Fernando Esteso, que en paz descanse, y Bertín y José Antonio Corbalán, el baloncestista. No en portada, claro, el baloncestista aparecía en páginas interiores con la excusa de la adquisición de una nueva vivienda en una buena zona del norte de Madrid, o por el nacimiento de su segundo vástago. Salía José Luis Rodríguez “El Puma”. Salía la princesa Lady Di, el príncipe Carlos, las Tacañonas, la Bombi, ¡Bigote Arrocet! Salían porque se casaban o se separaban, porque se habían........
