A una estrella
Te vi una noche cuando el atardecer había dejado sus luces envolverse en el cielo y el negro empezaba a reinar sobre el firmamento callado. Yo contemplaba el susurro, el canto pasajero de los días y miraba allí donde los sueños vuelan y se pierden en un mar de esperanza. Te vi sin que apenas notaras mi mirada, sin que supieras que estaba, sin que tu luz me viera. Mas el latido azul pálido brillante de tu resplandor de argentados destellos, se colaba en mis pupilas como una fuente de límpidas aguas, que se batían estremecidas por la corriente........
