Consumir IA no es suficiente
Esta semana Blackstone, Goldman Sachs y Hellman & Friedman pusieron 1.500 millones de dólares junto a Anthropic para crear lo que la prensa bautizó como “el McKinsey de la IA”. Tres gigantes apostando esa cifra a ayudar a las grandes empresas a usar IA. La señal es directa: contratar un copiloto no es lo mismo que tener una estrategia y capacidades de IA, y el mercado sabe que ahí está toda la diferencia.
Mientras tanto, en los directorios pasa otra cosa. Cada mes se aprueban más contratos: licencias, APIs, agentes. La factura sube. La productividad reportada también. Pero pocos hacen la pregunta que importa: de cada peso invertido en IA, ¿cuánto queda como activo de la empresa y cuánto se evapora cuando alguien cierra la sesión?
Decidir consumir IA o construir capacidades en torno a ellas no es una decisión operacional ni........
