La dignidad del trabajo: un imperativo ético y estratégico para Chile
En el mes de mayo, tradicionalmente marcado por la reflexión en torno al valor del trabajo y la figura de San José Obrero, se hace indispensable detener la mirada en la realidad socioeconómica de nuestro país. Para el mundo empresarial, financiero y de las políticas públicas, el trabajo suele analizarse casi de forma exclusiva a través de métricas: tasas de empleo, índices de productividad, costos laborales y flexibilidad de la jornada. Sin embargo, el esfuerzo humano posee una dignidad originaria que trasciende la mera variable económica; el trabajo no es solo una necesidad de subsistencia o un factor de producción, sino una vocación profundamente humana.
Como recordaba San Juan Pablo II en su encíclica Laborem Exercens, mediante el trabajo el ser humano no solo transforma la naturaleza adaptándola a sus necesidades, sino que se realiza a sí mismo. Desde esta perspectiva, el valor de una economía no se mide únicamente por el crecimiento de su Producto Interno Bruto o los retornos de inversión, sino por su capacidad intrínseca de poner a la persona en el centro del diseño productivo y........
