¿Y si dejamos que la Cancillería trabaje?
Una de las fortalezas de Chile ha sido contar con una política exterior de Estado. Principios e intereses claros que, con distintos énfasis, han trascendido a los gobiernos de turno. Cuando esos énfasis se han intentado confundir con los principios, el resultado no ha sido bueno. No lo fue cuando gobiernos de izquierda coquetearon con una izquierda latinoamericana más respetuosa de las amistades políticas que de las instituciones. Tampoco lo sería un gobierno del Presidente Kast transformado en un gobierno trumpista-mileísta.
La última controversia por el estrecho de Magallanes es una buena prueba. Declaraciones desafortunadas, imprecisiones históricas y jurídicas de autoridades políticas y militares argentinas. Un decreto que se refiere al “control conjunto” sobre el estrecho, pese a ser una materia zanjada por el Tratado de Límites de 1881 y reafirmado por el Tratado de Paz y Amistad de 1984, que........
