Más inteligencia emocional y habilidades blandas en la escuela
Por: José Eliseo Baicué Peña
El primer día de clase les digo a mis estudiantes que al sitio donde nos encontramos no lo llamemos aula ni salón de clases, les pido que lo llamemos laboratorio. Pues, es ese el escenario donde se debe vivir la prueba, el error, la corrección y, por supuesto, el aprendizaje.
Es el lugar ideal para participar sin tener miedo a equivocarnos, porque el equivocarse es propio del aprender, del experimentar, de revaluarse, de desaprender, de vivir la experiencia.
Notar y reconocer el error, es el primer paso para aceptar, corregir y asimilar nuevos conocimientos. Prepara al cerebro para retenerlos para siempre sin acudir a métodos........
