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El devenir de la Semana Santa

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28.03.2026

Por: José Eliseo Baicué Peña

Las generaciones del 70 y 80 recuerdan lo que se vivía durante la celebración de la semana mayor o semana santa, sobre todo, en la sociedad católica.

Se enseñaba que era pecado gritar, jugar, barrer, cocinar, trabajar, viajar, tener sexo, bañarse y casi hasta comer.

Había mucha prevención, creencias, rituales, ignorancia, miedos, fe, y mucha tradición. Creencias y miedos implantados con base en la religión cristiana, y aduciendo que si no se seguía esa línea sucederían cosas increíbles. Por ejemplo, que si bañaba se convertía en sirena o pescado; si se viajaba, sobrevendrían accidentes; o que trabajar era pecado.

Según la iglesia católica, Jesús estuvo en la cena de Pascua con sus discípulos, siguiendo la tradición judía, que enseñaba que era preciso cenar un cordero y con su sangre rociar la puerta en señal de purificación, pues, de no hacerlo, el ángel exterminador entraría a la casa y mataría al primogénito de esa familia, tal como se consigna en el libro de Éxodo (décima plaga).

Por eso la iglesia católica conmemora la institución de la eucaristía en la Última Cena y el lavatorio de los pies, realizados por Jesús, elevando este pasaje histórico, y convirtiéndolo en el momento que Di Vinci recrea su famosa pintura, considerada hoy por la crítica, como una de las piezas más valiosas en todo el mundo.  

Si hoy analizamos los comportamientos y actividades que presenta la población (incluida la católica), y los comparamos con aquellos tiempos, no deja de sorprendernos.

Hoy, las creencias son otras, los miedos son por la guerrilla, por la delincuencia, por la pobreza, por el desempleo, por la inseguridad y muchos otros más.

¿Qué pudo haber incidido en este tipo de cambios frente a esta gran celebración cristiana? 

En mi opinión veo varios aspectos. Uno: lo educativo. A medida que el ser humano se fue educando, fue encontrando motivos que le hicieron dudar de lo que le habían infundado en su familia.  Luego fue indagando más sobre la historia y sobre sus implicaciones en el devenir de la sociedad.  

Dos: a partir de que la misa comienza a ofrecerse en español, francés, inglés, portugués, y demás idiomas (antes se oficiaba en latín), adquiere nuevos imaginarios.

Tres: En Colombia, la Constitución Política de 1991, abrió la posibilidad de nuevos credos religiosos (libertad de cultos), el ciudadano entendió que podía tener otras creencias diferentes a las católicas y, que, además, podía crear y organizar sus propias iglesias con base en otras formas de pensar a Dios. 

Cuatro: los diversos escándalos que ha tenido a la iglesia católica como protagonista: la inquisición, películas como Código Di Vinci, Cónclave, La Pasión de Cristo; la crítica sobre los evangelios de Judas y de María Magdalena; la novela de Nikos Kazantsakis, La última tentación de Cristo; y, Versos Satánicos, de Salman Rushdie, entre otros.

Buena reflexión y cambio de actividad por estos días.


© Diario del Huila