Los motociclistas, un dolor de cabeza
Por: Hugo Fernando Cabrera Ochoa
Descansar tranquilamente en Neiva, especialmente para quienes vivimos cerca de avenidas o vías principales, se ha convertido en una misión prácticamente imposible. El abuso desconsiderado de muchos motociclistas, que modifican sus máquinas para producir el mayor ruido posible, tiene hoy secuestrada la tranquilidad de miles de ciudadanos que únicamente desean dormir después de una larga jornada laboral.
Lo más preocupante es que este comportamiento no se presenta de manera aislada. Por el contrario, parece haberse convertido en una práctica cotidiana y tolerada. Basta recorrer o vivir cerca de sectores como la avenida Max Duque, la calle 8 hacia el oriente, la avenida La Toma y otros corredores viales de la ciudad, para evidenciar cómo, especialmente en horas de la noche y la madrugada, decenas de motociclistas transitan a alta velocidad haciendo estallar sus exostos modificados, como si el ruido fuera un símbolo de poder, rebeldía o reconocimiento social.
El problema va mucho más allá de........
