Bien por la Policía, muy mal por los motociclistas nocturnos
Por: Hugo Fernando Cabrera Ochoa
“¡Dios y patria, coronel Betancourt! ¿En qué le puedo servir?”. Esa fue la frase que escuchó un ciudadano neivano al otro lado de la línea telefónica, luego de realizar una llamada motivada por el desespero que le producía, en plena noche, la actitud anárquica de un grupo de motociclistas que recorrían la ciudad sin Dios ni ley, a bordo de máquinas que producían un estruendo ensordecedor y lanzaban llamaradas por sus escapes.
No se trataba de una percepción exagerada ni de una simple incomodidad pasajera. Era la legítima reacción de un ciudadano que veía alterado su derecho al descanso y a la tranquilidad por cuenta de personas que parecen creer que las calles les pertenecen y que las normas de tránsito, la convivencia ciudadana y el respeto por los demás son asuntos opcionales.
La situación no es menor. La Ley 1801 de 2016, Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, establece en su........
