menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El campo decide

14 0
06.03.2026

El 8 de marzo el Huila no solo elegirá nombres para la Cámara de Representantes. Elegirá qué tipo de interlocución tendrá en Bogotá para defender su base económica: el campo, el café y la pequeña y mediana empresa. Esa es, a mi juicio, la discusión de fondo.

En el departamento hay 14 listas inscritas y cerca de 50 candidatos compitiendo por cuatro curules territoriales, más la circunscripción especial. Partidos tradicionales como el Partido Conservador Colombiano, el Centro Democrático y el Partido Liberal Colombiano buscan mantener o recuperar espacio. También lo intenta Cambio Radical, que en la elección pasada logró dos escaños en el Huila. A la par compiten fuerzas como el Pacto Histórico, el Partido Alianza Verde, el Partido MIRA, Dignidad y Compromiso, el Partido Salvación Nacional y el Ecologista Colombiano, entre otras coaliciones.

La pregunta no es solo quién gana, sino qué agenda económica concreta llegará al Congreso.

Para el campo huilense, el debate legislativo de 2026-2030 será determinante en al menos tres frentes: acceso a crédito, infraestructura y seguridad jurídica sobre la tierra. Sin vías terciarias en buen estado, el productor de café o de cacao sigue asumiendo sobrecostos logísticos que le restan competitividad. Sin líneas de financiamiento oportunas y tasas razonables, la tecnificación se vuelve un privilegio y no una política pública. Y sin reglas claras sobre propiedad y uso del suelo, la inversión rural se frena.

El café, que es uno de los motores productivos del departamento, depende tanto del precio internacional como de decisiones internas: política tributaria, incentivos a la exportación, apoyo a la asociatividad y programas de renovación de cultivos. El congresista que llegue por el Huila no fija el precio del grano en Nueva York, pero sí vota el presupuesto nacional y las leyes que determinan cuánto respaldo real recibe el caficultor frente a la volatilidad del mercado.

En paralelo, la creación de empresa enfrenta un entorno complejo. Las reformas tributarias recientes, los debates sobre cargas laborales y la incertidumbre regulatoria han impactado las decisiones de inversión. Para una micro o pequeña empresa en Neiva, Pitalito o Garzón, el Congreso define asuntos críticos: régimen simple de tributación, incentivos a la formalización, costos para contratar y acceso a compras públicas.

Aquí es donde la cifra de entre 90.000 y 100.000 votos necesarios para aspirar a dos curules adquiere relevancia estratégica. No se trata solo de sumar apoyos; se trata de construir mayorías que permitan incidencia real en comisiones económicas y agrícolas. Un representante aislado, sin capacidad de articulación con su bancada, tendrá poco margen para defender proyectos clave para el departamento.

Además, el contexto nacional es retador. Las elecciones legislativas abrirán el camino a las presidenciales de mayo y junio. Eso significa que el Congreso que elijamos empezará a funcionar en medio de un reacomodo político profundo. En ese escenario, los representantes del Huila deberán negociar presupuesto, proyectos regionales y prioridades sectoriales con un Ejecutivo que podría tener una orientación distinta a la actual.

Por eso, más que una discusión ideológica, lo que está en juego es la competitividad regional. ¿Quién tiene propuestas concretas para reducir costos al productor? ¿Quién entiende la estructura de la cadena cafetera? ¿Quién sabe cómo destrabar trámites para que abrir empresa no sea una carrera de obstáculos?

El 8 de marzo no solo se definirá un reparto de curules. Se definirá qué tan fuerte será la voz del Huila en las decisiones económicas que impactan directamente al campesino, al caficultor y al emprendedor. Ese es el verdadero alcance de estas elecciones.


© Diario del Huila