El privilegio de los libros
23 de agosto 2026 - 03:11
Una de las muchas cosas buenas de la jubilación es que se dispone de más tiempo para leer. Quien sea aficionado a la lectura sabe que ha habido épocas en su vida en las que tenía que hacer de trapero del tiempo para poder leer. Así se definía Gregorio Marañón: un trapero que aprovecha esos pequeños retazos de tiempo que se dan por perdidos pero que, sumados a lo largo del día, dan para mucho. Eso sí, ser trapero del tiempo, leer un momento aquí y otro allá, exige una cierta capacidad de concentración para sumergirse en el libro se esté donde se esté como si su lectura no se hubiera interrumpido. Y llevar el libro siempre consigo. Nunca se sabe cuándo unos minutos-trapos........
