¿Alternancia? Según y dónde
23 de marzo 2026 - 03:08
Si la legislatura que acaba de arrancar en Castilla y León se completa en 2030, el Partido Popular habrá completado un ciclo de 43 años en el poder de forma ininterrumpida y sin que haya visos de que se dibuje en el horizonte una expectativa de cambio. Cuando el PSOE abandonó la Junta de Andalucía a principios de 2019 había estado 37 años en el Gobierno, todos desde la misma fundación de la autonomía.
En la campaña que terminó llevando al Palacio de San Telmo a Juanma Moreno, gracias a una carambola para la que se necesitó el concurso paralelo de Ciudadanos y de Vox, se escuchó muchas veces que reclamaban la alternancia como una necesidad de salud democrática. Según este planteamiento, jaleado hasta la saciedad por el PP y su prensa adicta, la única explicación posible al prolongadísimo mandato del PSOE era que se había fomentado una sociedad con alto grado de analfabetismo político y adormecida por las generosas subvenciones con las que se regaban las más diversas actividades. Era, en definitiva, la cultura de la paguita la que bloqueaba el acceso del PP al poder.
En Castilla y León, que enfila ya el medio siglo de mandato del mismo partido, no se escuchan esas voces, sino las contrarias. Para la misma prensa que lanzaba denuestos contra la falta de alternancia en Andalucía que no haya forma de mover al PP de su palacio vallisoletano es la consagración del orden natural de las cosas. Si los andaluces estaban atontados por las subvenciones y por los programas catetos de Canal Sur, los castellanoleoneses son ciudadanos con un alto grado de conciencia política que saben qué es lo que les conviene. Y los del PSOE, en esa comunidad, son un puñado de desnortados al servicio de los oscuros intereses del okupa de la Moncloa.
No crean que esto es una caricatura deformada. Así se escribe la historia en la España actual. Habrá que concluir que la alternancia es buena mala según por donde sople el viento y que lo que es bueno para unos es malo para otros. La alternancia está en la misma esencia de la democracia. Pero al mismo o mayor nivel está la expresión de las preferencias políticas de los ciudadanos mediante el voto. Al final es de eso, y solo de eso, de lo que se trata. Sea en Málaga o sea en Ávila.
También te puede interesar
Carlos Navarro Antolín
Los mil amigos de Mario López Magdaleno
El salón de los espejos
¿Para quién trabaja Puente?
Alberto González Troyano
“El aikido es una disciplina ideal contra el acoso escolar”
Presentado el «Libro Blanco del Transporte Sanitario 2026-2030»
"Me gusta la palabra pueblo, Alcalá es una gran ciudad con alma de pueblo"
