El fin de las pescaderías
10 de octubre 2026 - 05:30
POCAS cosas como el mostrador de una pescadería ponen en evidencia la alegría devoradora del Homo sapiens. Las carnicerías tienen algo de gore, de espectáculo sangriento y pesadilla, mientras que asomarse a una peixateria, como la nombraría Pla, es como hacerle una foto al fondo del mar, como ver un acuario seco. Cierto es que a los niños les puede asustar la mirada vacía de pargos y doradas, el brillo frío de la muerte sobre el hielo picado, pero una visita a una pescadería también se puede aprovechar para educar a los párvulos sobre la muerte, esa vieja amiga que no come ni carne ni pescado. Vivimos en un mundo que esconde la parca como a un pariente indeseable y son las pescaderías uno de los pocos sitios donde podemos verla en........
