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"Se supone que la izquierda estaba por la laicidad, y quería preservar el espacio público de la religión, pero debe ser solo con la cristiana"

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08.03.2026

El Parlamento de Navarra rechazó una iniciativa de Vox para prohibir el Burka, el hiyab y otras prendas similares que ocultan a la mujer como si quisieran borrarla. En realidad, estas prendas la convierten en objeto sexual, más que cualquier destape occidental, pues dan por sentado que mostrar algo es una tentación. La iniciativa no prosperó, al votar en contra PSN, Bildu, Geroa y Contigo, que se niegan por sistema a debatir y votar iniciativas de Vox. Esto es una gran tontería, y no se compadece con el sueldo que les pagamos, pues si las ideas de Vox son tan peligrosas, debieran esforzarse en combatirlas y no dejarles el campo libre. Con su silencio, además, se ahorraron explicarnos el motivo de su oposición, en un asunto que tiene mucha miga. Yo no tengo claro que haya que prohibir el burka, pues todo lo prohibido crea un halo de victimismo y rebeldía, pero sí ser claro y beligerante frente a su uso, no estar en silencio, apelar a la dignidad y el respeto  a las mujeres, en especial a las que se están jugando la vida por quitarse el velo, como ocurre en Irán. 

Se supone que la izquierda estaba por la laicidad, y quería preservar el espacio público de la religión, pero debe ser solo con la cristiana. Tampoco extraña mucho de quienes, como Podemos, contó desde sus inicios con el apoyo del régimen de los ayatollahs. Por lo demás, nadie de este gobierno ha denunciado durante meses la brutal represión del régimen iraní sobre su ciudadanos y la especial saña con la mujer y los homosexuales. Ahora Sánchez ha sacado de nuevo el no a la guerra, pero  más parece el uso de un comodín para desviar la atención y buscar apoyos, en un momento en que la corrupción está desangrando a su partido, que otra cosa. Desviar la atención y nunca admitir nada, es la consigna. No en vano acabamos de ver en el parlamento foral el bochorno del portavoz socialista minimizando la represalia al funcionario que denunció las irregularidades de Belate, con el silencio, eso sí, de todos los socios de gobierno, que también en esto prefieren seguir callados.


© Diario de Navarra