"Aquí y allá la gente se sentaba sobre la hierba seca oteando el horizonte, como soldados en el fortín, y de pronto una gran garza levantó el vuelo majestuosa"
Poco antes de las siete y media, sobre los baluartes de la Ciudadela, mirando a poniente, la gente se fue repartiendo bajo un sol de justicia -con la esperanza cierta de que pronto se ocultaría por un rato-, y desde allí arriba se veía la ciudad ardiente, casi vacía, brumosa, muy distinta a cualquier otro día, y al fondo la brasa anaranjada del sol sobre los montes.
Aquí y allá la gente se sentaba sobre la hierba seca oteando el horizonte, como soldados en el fortín, y de pronto una gran garza levantó el........
