"Y es ese “señorita” lo que me ha encantado, ya que así llamábamos a la maestra en mis tiempos escolares, tuviera esta la edad que tuviera, fuera casada o soltera"
Siempre leo las esquelas en el periódico para que no se me pase la muerte de algún conocido sin confortar a la familia. Normalmente correctas, a veces vienen algunas pintorescas, incluso con algún dato que parece vengativo, o enternecedoras, como la de Mª Pilar Urriza, recordada por sus alumnos de Lantz, que sin conocer yo ni a ellos ni a ella, me llegó al corazón: “Tu enseñanza dejó una huella imborrable en nuestros corazones. Muchas gracias........
