Absentismo laboral: pérdida del sentido del trabajo
Desde siempre, hemos oído expresiones cotidianas y contundentes: “el que no trabaja, que no coma”, “el deber ante todo”, “sacar adelante a la familia”, “un oficio, por favor”, o “el esfuerzo tiene un premio”, etc. El trabajo se consideraba un medio no sólo para conseguir ingresos, sino también, identidad, dignidad y sentido de pertenencia. Trabajar es una forma de habitar el mundo, de estar en el mundo.
Millones de personas se siguen moviendo con estos estímulos y entienden así el trabajo. Pero culturalmente, desde la modernidad, la escala de valores ha cambiado y, de alguna manera, se ha degradado el sentido del trabajo y de la responsabilidad. Se exalta ahora el bienestar, el tiempo libre, cuanto más, mejor; tu propia experiencia es lo que cuenta, y, ¡Realízate! desde ti mismo. ¡Ah! Y concilia. Por supuesto que muchas de estas aspiraciones son legítimas. El........
