Ceuta y Melilla: la disuasión que España no puede aplazar
Recordando la ‘Marcha Verde’ en el año 1975 con 350.000 civiles avanzando hacia el Sáhara, el representante marroquí permanente en Naciones Unidas ofreció una muestra más de hostilidad pidiendo la inclusión de los territorios de Ceuta y Melilla así como los peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera y las islas Chafarinas fueran examinados por su supuesta situación colonial.
Ceder al chantaje de la “Marcha Verde” sentó las bases para que Marruecos siga instigando en la frontera y reivindique Ceuta y Melilla. Y por eso, cuando se habla de la dos ciudades autónomas, no se puede contemplar el problema únicamente desde la perspectiva de los tratados, de la diplomacia o de las declaraciones políticas.
La historia demuestra que, cuando un Estado percibe debilidad en el adversario, puede intentar modificar la realidad sobre el terreno utilizando métodos que se sitúan deliberadamente en esa peligrosa frontera entre la presión política y la agresión. Cincuenta años después de entregar el Sáhara, parece que España aún no ha aprendido aquella lección.
Recientemente, el que fuera jefe del Estado Mayor de la Defensa, teniente general Fernando Alejandre, señalaba refiriéndose a la situación actual en........
