Fiscalidad en Navarra: entre la autonomía y la presión creciente
La Comunidad Foral de Navarra ha sido, históricamente, un referente en materia fiscal dentro de la descentralización fiscal que existe en España. El modelo que tenemos basado en el Convenio Económico, en teoría, debería permitir diseñar un sistema más eficiente, cercano al ciudadano y adaptado a la realidad económica de nuestro territorio. Sin embargo, la percepción social en los últimos años apunta en otra dirección: una presión fiscal creciente que no se traduce en mejores servicios públicos. Además, el sistema, quizás presionado por la coyuntura económica y por aspectos políticos, introduce continuas modificaciones fiscales que pueden generar inseguridad jurídica para las personas físicas y jurídicas. Esta inestabilidad dificulta la planificación económica y reduce el atractivo de Navarra como territorio para la inversión.
En el ámbito empresarial, las críticas son especialmente intensas. Aunque Navarra ha intentado posicionarse como una comunidad favorable a la innovación y la industria, lo cierto es que muchas empresas perciben un entorno fiscal poco competitivo y ello puede actuar como freno al crecimiento y a la atracción de nuevas inversiones. Otro aspecto controvertido es la proliferación de deducciones, bonificaciones y regímenes especiales. Aunque en principio buscan incentivar determinadas actividades -como la I D, la sostenibilidad o la igualdad-, en la práctica contribuyen a complicar el........
