"Trump se muestra cada vez más impaciente por resolver un conflicto que se le ha ido de las manos y que amenaza con erosionar todavía más su credibilidad"
Entre los agasajos y múltiples halagos de Xi Jinping a Donald Trump de esta semana se desprende que Estados Unidos estaría dispuesto a mirar para otro lado en las reivindicaciones chinas sobre Taiwán a cambio de que Beijing presione a Irán. Trump ha regresado a Washington fascinado por el trato dispensado por el siempre impenetrable Xi Jinping, maestro en cuidar las formas y seducir a un invitado amante de la pompa y la adulación. Lo más positivo de la cumbre entre China y Estados Unidos en Beijing es el entendimiento y los deseos de cooperación bilateral en un momento de enorme incertidumbre e inestabilidad mundial. Trump necesita ahora más a China para salir del peligroso embrollo de la guerra de Irán. El presidente estadounidense se muestra cada vez más impaciente por resolver un conflicto que se le ha ido de las manos y que amenaza con erosionar todavía más su credibilidad. Todo apunta a que Xi Jinping, obligado también a........
