"Todo eso ha terminado, pienso, y me dan lástima las moscas, pues su tiempo ha pasado. Pero menudo por saco que dan. Como el sanchismo"
Se han resguardado en mi salón las últimas moscas del verano. Son cuatro o cinco, pero parecen más por lo pesadas que se ponen. Se posan en mi mano y las espanto. Se posan en una herida que tengo en el dedo y las espanto. Se posan en mi frente, en mi tobillo, en la manga de la camisa, en el pelo, encima del perro blanco con manchas, que tira bocados secos al aire y así las espanta. Pero vuelven.
Han venido cinco moscas a anunciar el fin del mundo. La mosca del otoño es derrotista y desesperada porque siente su........
