Contradicción en el caso de las piscinas de Larrabide
Hay algo profundamente desconcertante en la forma en la que determinadas personas con responsabilidad política se expresan cuando tienen un micrófono delante. Con una seguridad absoluta, son capaces de defender una cosa y la contraria según convenga al momento. Esto parece estar ocurriendo con el Partido Socialista en relación con las piscinas de Larrabide. Tanto el director del INDAF como la consejera competente y el vicepresidente parecen haber interiorizado un mismo discurso, repetido de forma casi mecánica, aunque no resista un análisis riguroso.
Y es aquí donde afloran las contradicciones. Un partido que se presenta como social y cercano a la ciudadanía toma una decisión que, en la práctica, va en sentido contrario. El mensaje implícito parece claro: se cierra una piscina pública como la de Larrabide y se deriva a los usuarios a Guelbenzu, como si el........
