"Cuando lean estas líneas estaré metiéndome entre pecho y espalda torrijas como para enlosar un patio cordobés y así, un año más, habremos cumplido con la liturgia"
Cuando lean estas líneas estaré metiéndome entre pecho y espalda torrijas como para enlosar un patio cordobés. Y así, un año más, habremos cumplido rigurosamente con la liturgia. Apenas suene el despertador, procesionaremos todos en pijama, bata y zapatillas de felpa, somnolientos, desde nuestra casa a la de los abuelos, para juntos desayunarnos allí con avidez el Jueves y el Viernes Santo. Como si no hubiera un mañana, que tal y como están las cosas, ya no es descartable. Para nada. Y, por unos instantes, seremos felices.
En mi........
