La cultura de la gratuidad: el coste invisible del arte en Mallorca
Opinión | Tribuna
Rosie Nguyen
Un artista callejero en un acto reivindicativo en la plaza de Cort. / Luana C. L.
En Mallorca, la mayoría de los artistas que exponen en espacios públicos no reciben remuneración alguna por su trabajo. Mostrar obra en centros culturales municipales o participar en programaciones institucionales implica, a menudo, asumir todos los gastos asociados a la exposición: producción, transporte, montaje y difusión. Todo ello sin compensación económica.
En muchos casos, el apoyo institucional se limita a ceder el espacio y, en ocasiones, a diseñar o imprimir un cartel. En otros contextos, ni siquiera eso: son los propios artistas quienes deben encargarse de la comunicación visual de la exposición. El pago de honorarios por exhibir sigue siendo una excepción dentro del mapa cultural público de la isla.
Esta práctica, tan extendida como silenciosa, se ha normalizado hasta el extremo. Incluso en los eventos culturales que cada verano dinamizan pueblos y barrios -y que forman parte de la identidad cultural de........
