Sin pudor
Opinión | Escrito sin red
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), y presidente chino, Xi Jinping, antes de su reunión este martes, en Pekín (China). / Borja Puig de la Bellacasa / Moncloa
De entre todos los valores que pueden residir en el espíritu de los humanos habría que hacer hincapié en aquellos que son cruciales para la convivencia como, por ejemplo, el respeto a la verdad. Es el atenerse a ella y a la ética lo que caracteriza a las personas decentes. La ética, que es una cuestión de sentimientos y disposiciones, supone el respeto por la verdad, es decir, por los hechos, por la realidad. Y, por extensión, cabría tenerlas a ambas como referencias para juzgar la bondad o la justicia de cualquier sistema político. Pero, ay, ¿cómo reconocerla? En relación a ella, figuran aproximaciones, a veces atinadas, desde artefactos técnicos a artefactos judiciales, a veces completamente falsarias, como las que nos depara la política. Nunca podremos estar seguros de las que se empeñan en trasladarnos, porque nadie, hasta ahora, puede saber qué es lo que esconde el cerebro humano sobre la realidad misma, hasta ahora, porque parece que ya se pueden descifrar las ondas cerebrales. Félix de Azúa, acudiendo a los clásicos, afirma que la verdad es un resplandor indemostrable, pero que te ilumina en cuanto lo ves. Cuántas veces no habremos experimentado este fulgor que nos abre las puertas a la realidad, a la verdad del mundo.
El pasado fin de semana, se celebró en Barcelona una reunión de la Internacional Socialista, de la que es presidente Pedro Sánchez. Hubo un tiempo en que esta organización estaba sustentada y dirigida por la socialdemocracia europea. Hoy, la presencia de los partidos europeos es casi anecdótica. Quienes la forman, además del PSOE, son partidos de la llamada izquierda populista, dirigida por líderes que actúan como sucursales del Grupo de Puebla, como Gustavo Petro, antiguo dirigente de la FARC colombianas, Gabriel Boric, Lula de Silva o Claudia Sheinbaum, con muchas más complicidades con el castrismo y el........
