La vergüenza cambia de acera
Opinión | Una ibicenca fuera de Ibiza
La vergüenza cambia de acera
Una foto de Mari Carmen Abascal en una acampada protesta / Rodrigo Jiménez
¿Recuerdan cuando empezó el siglo, apenas anteayer? Pues ya llevamos dos Copas Mundiales de la FIFA, tres papas y el próximo 29 de noviembre será el vigésimo proceso electoral que nos llevará a las urnas en España en lo que va del siglo XXI, sumando los comicios municipales, europeos y nacionales. Sobre todo, nacionales, pues con esta serán ya nueve las elecciones generales en las que los ciudadanos designaremos a los representantes que formarán las Cortes Generales, quienes votan para elegir al presidente del Gobierno. Por mucho que diga Feijóo —que no fue presidente porque no quiso [sic]—, que "por fin, decidirán los españoles". Nueve decisiones en 26 años.
Pero también llevamos —para dar la razón a Jorge Santayana, "Quien olvida su historia está condenado a repetirla"— dos acampadas.
Y sí, el germen del 15M fue el hartazgo del sistema político y económico de la época, pero la crisis de la vivienda ya se encontraba en el centro de las protestas en 2011. Ambos movimientos arrancaron en el kilómetro cero de la Puerta del Sol para extenderse a otras plazas españolas con las tiendas de campaña como el símbolo de la lucha por lo que no debía ser lucha, sino derecho: una vivienda digna. Hace 15 años clamando contra los desahucios hipotecarios. Ahora, los de los alquileres acaparados por las garras de la especulación. Víctimas de una avaricia que ya no es un ente abstracto, sino que tiene el rostro, por ejemplo, de Maricarmen, fallecida 14 días después de ser arrancada de su........
