Así se escribe un artículo
Así se escribe un artículo
Por qué las reglas de titulación para consumidores digitales están diseñadas por parásitos que se cortarían un brazo antes que leer un texto DE CABO A RABO
La titulación es el arte fundamental del periodismo, la síntesis cautivadora del flautista de Hamelín que arrastrará a las masas a despeñarse por un texto espolvoreado con centenares de palabras. Ningún idioma puede competir con la capacidad percutora del inglés en «Lady Di Dies», porque «Muere» o «Fallece» suena mortecino y rebaja la adrenalina, aunque siempre cabe «Lady Di, A Dios». El lector se sentía cómplice del ingenio derrochado, y lo celebraba adentrándose en el relato. Eran otros tiempos.
Hoy no se pretende seducir al lector, categoría por cierto desaparecida de los manuales. Se aspira a obligarle a consumir el texto, a comprarlo o a usarlo como usuario. Para resaltar la pretensión de eliminar cualquier complicidad, se recurre a una presentación ordenancista. De repente, todos los titulares empiezan con «Así», una partícula superflua pero que resalta la pretensión de ofrecer la versión definitiva. Ante tan furiosa determinación, es obligatorio recordar que el periodismo nunca fue la última palabra.
«Así se escribe un artículo», con determinación cuartelera y aunque sería más apropiado introducir los textos con un «Quizás». Otro término obligatorio en la titulación contemporánea es «Por qué». De repente, los periódicos, y perdón por la denominación antediluviana, disponen de las claves a cualquier pregunta que plantee la actualidad. Conocen las causas del secado del vegetal de una maceta y de la estrategia de Putin en Ucrania.
Ante la........
