El verano, entre Virgilio y Marco Aurelio
José Francisco Conrado de Villalonga
El verano, entre Virgilio y Marco Aurelio
He tenido, estos días, entre mis manos dos estupendos clásicos que me han relajado y unido aún más a la naturaleza y al calor que nos proporcionan estos días
El verano, entre Virgilio y Marco Aurelio / Getty Images
Desde el mes de junio la gente, al parecer, no tiene otro tema de conversación que el calor de Mallorca, la humedad, el aire acondicionado, los deshumidificadores, y para mayor aburrimiento, el cambio climático. Yo, desde mi atendida aceptación de la mediterraneidad he decidido acomodarme en nuestro clima, sentirme bien en él, paciente y apreciar la belleza de la naturaleza, del campo, que durante esta estación, recogido el cereal, palidece y amarillea. El paisaje de la isla ofrece espacios de tranquilidad, fácilmente alcanzables. Es cómodo y asequible sentarse a la sombra de una higuera, por ejemplo, cuyas hojas magnánimas, dispuestas escalonadamente, facilitan el paso del aire con naturalidad. He tenido, estos días, entre mis manos dos estupendos clásicos que me han relajado y unido aún más a la naturaleza y al calor que nos proporcionan estos días, Bucólicas de Virgilio y Meditaciones de Marco Aurelio. Virgilio, el poeta más famoso de la antigua Roma, (70 a C.-19 a C.), autor de la Eneida y la Geórgicas, es el epicúreo que escribió poemas sobre la vida en el campo y el amor, omnia vincit amor (el amor todo lo vence), frase que todavía pervive. Marco Aurelio, Antonino, Augusto (121 d. C.-180........
