Abans que vingui la fosca
Opinión | Las cuentas de la vida
Abans que vingui la fosca
El manacorí Fausto Puerto ha escrito una ambiciosa e inusual novela
Paisaje nocturno. / Diario de Mallorca
Los libros acompañan la vida. Es su privilegio, al igual que el de la música o del arte. Nos miran y nos reflejan, nos sondean y nos ponen a prueba; a veces nos desafían, otras nos decepcionan. No es el caso –la decepción, quiero decir– de Abans que vingui la fosca, la novela que acaba de publicar el escritor manacorí Fausto Puerto en Angle Editorial: una ambiciosa ópera prima, sorprendente en muchos sentidos, con ecos de la literatura de ideas y con un mundo interior inusual por su imaginación, sus claroscuros y también por sus secretas galerías que remiten a otras voces, a otros libros o, si se prefiere, a otras miradas –Quignard o Thomas Mann, por ejemplo– que, a su vez, nutren la del autor y se convierten en homenajes secretos a algunos de sus dioses tutelares. Pienso de entrada ya en el título, de resonancias bíblicas, aunque sea a través de los grandes cantautores de nuestro tiempo –Cohen y Dylan, también Nick Cave– que alude a una advertencia del Evangelio de Juan: «Caminad mientras tengáis........
