Las estafas que acechan a los fans
Las estafas que acechan a los fans
Dancing Magnolias by Rosalia
Tiene algo de FOMO, esa ansiedad tan contemporánea por no perderse lo excepcional, lo que todo el mundo comenta, lo que está a un clic de distancia y promete el subidón de una experiencia única. Pocos escenarios condensan mejor este fenómeno que los conciertos. Seguir a un cantante y esperar su fecha se convierte en una aventura desde el momento en que se compra la entrada: el clic inicial que dispara la ilusión, los que siguen en redes buscando información, las newsletters, los permisos para compartir datos y, cómo no, el algoritmo que multiplica los estímulos.
Los medios amplifican la expectación y convierten el evento musical en todo un fenómeno si tiene interés general. Luego llega el día del concierto, a veces con viaje, hotel y avión incluidos, y después aún queda cuerda para la euforia: los resúmenes en redes, las crónicas de los periodistas, las polémicas paralelas a las canciones. Todo forma parte de esa extensión digital del directo que mantiene viva la serotonina colectiva.
Que el mercado de la música en vivo se ha agigantado no es........
